[H]eLeNa WIHL ♫
Pues para terror de ustedes, soy la nueva editora de helena, y vengoaqui ahechar desmadre,asi que mi nueva jefa (ya tengo dos jiji) m pidio qu epublicara este fic que hiso hace un tiempo, a mi me encanto se los recoiendo, cuidenze y lenlo.
Chapter I: Waging the war
Era mi primer día de clases en esa preparatoria, me encontraba frente al espejo haciendo todo lo posible por lucir guapo, bueno, aunque sea para no verme tan mal. ¿Por qué este uniforme me tiene que lucir tan mal? Apuesto que a los demás les queda bien el azul rey, la corbata roja sobre la incómoda camisa blanca, y el pantalón gris, sí, definitivamente odiaba este uniforme ¡Y era el primer día que lo usaría!
Estaba echándole un vistazo (Por quinta vez) a mi negro y desordenado cabello, cuando alguien toco la puerta
♫Toc Toc♫
-¡Pasa!-grité
-¡Hola herma…Wow!
Era mi hermano menor Mikey, aun no tenia puesto su uniforme, lo cual me hacía sentir aun más ridículo, seguía con su pijama, el almohadazo en su cabello y sus lentes puestos, era delgaducho.
-Mikey, aun no te has vestido- contesté con un dejo de fastidio en la voz.
-Lo sé, ya voy. Donna dice que bajes a desayunar- dicho esto se dirigió a la puerta y salió, antes de cerrarla añadió:- luces bien.
No sabía si tomar por bueno el comentario de Mikey, pues era mi hermano, ¡exacto! Tan solo quería hacerme sentir bien. Entre al comedor, un poco enojado, y me senté a engullir el tazón de cereal sin decir ni pio.
Quince minutos después apareció Mikey, ya con su uniforme, ¡le quedaba increíble!, aunque la manera en la que usaba sus lentes, debo admitir, le daba cierto aire nerd; aun asi…lucia mejor que yo.
-Hermanito, ¿por qué me ves asi?- no contesté- ¿tengo baba en la cara?- al decir esto último se paso la mano por la comisura de la boca y no pude evitar reírme.
-Nada, luces bien.
-¡Hora de irse!- anunció desde el sillón Donna, mi mamá.
Mikey y yo nos fuimos a la escuela << ¡U! Física como primera clase ¡Una tortura! >> pensé mientras me ponía a tararear.
Llegamos y vimos de frente un edificio rojo con una hilera de pequeñas ventanas, suspire.
-¡Vamos Gee!- me llamó, éramos nuevos en esa escuela, eso me deprimía un poco; pero no se lo dejaba ver a mi hermano, no le quería arruinar su primer día, el cambio de escuela a la mitad de nuestra educación fue suficiente, pues aunque a veces no lo demuestre yo lo quiero mucho; pero por otro lado ¿quién sabe? Podría hacerme de buena reputación y…
-¡Auch!
-Lo siento
Una muchacha de cabello negro, lacio y largo interrumpió mis delirios, devolviéndome a la realidad, cuando tropezó conmigo.
-No hay problema
“Ok, será un largo semestre” concluí en mi mente mientras miraba a la chica entrar a la escuela.
Busque el aula L-1, tenía laboratorio de física de 7 a 9 am, me asomé al salón, y vi acomodados de 6 en 6 por cada mesa, a un montón de adolescentes ansiosos y temerosos a la vez; volví a suspirar.
Tenía dos opciones, sentarme con unos creídos que, desgraciadamente, conocía y se habían cambiado de escuela tiempo atrás; y que solo hablaban de chicas todo el tiempo. Sí, todo. O al fondo con un montón de desconocidos, la decisión era obvia.
-¿Me puedo sentar?- pregunté a una muchacha de cabello oscuro y ojos cafés.
-Ahh… ¡claro!- exclamó un poco confundida.
-Gracias- murmure, al bajar el banco de la mesa golpeé a un niño de cabello rizado.
-Lo siento- me disculpe mientras me sentaba a su lado. Que te den un golpe en tu primera clase no es nada amable.
-No hay problema…soy Ray- me dio la mano
- Yo Gerard, mucho gusto
-Igual
Le iba a hacer la plática a mi primer amigo cuando el profesor entro. Tenía puesta una bata blanca con su nombre bordado, que no alcancé a leer, un suéter rojo debajo de ésta, y un pantalón de vestir caqui, con zapatos cafés perfectamente boleados, cabello y cejas color espuma, se paro en frente al grupo:
-Buenos días jóvenes soy Alberto Aranda, su…
-¿Puedo pasar?- interrumpió un chico desde la puerta, todos lo voltearon a ver, pero como yo estaba en el fondo no podía distinguirlo bien.
-Si, si pase
El chico se sentó en la mesa frente a la mía, junto a una chica rubia que le hizo una caída de ojos en cuanto el bajaba su banco para sentarse, él le sonrió.
-…como les decía-retomo el profesor- seré su maestro de Física, ¡Bienvenidos!
Se oyeron varios “gracias”, el chico que había llegado tarde se levanto y salió de la clase, se había equivocado, todos nos reímos de él.
-Bueno ahora este… ¿todos pertenecen a esta clase?
Hubo algunas risas más.
-bueno, les voy a repartir sus manuales, tienen un costo de 6 dólares, ambos, ya me los pagaran, bien ya, vengan por ellos a la mesa de enfrente.
Sin duda ese profesor tenía un problema para expresarse, pues tardaba en completar las frases y decía “bueno ya” cada 3 de 5 palabras. Fuimos por los manuales y nos regresamos, yo no traía el dinero, ya le pagaré…
-Estee, ábranlos, ¿ya está? Haremos la primera práctica.
¿Qué? Bueno, así mejor, nos evitamos el rollo de estarnos presentando. La primer practica se titulaba “Exacta, precisión y medir” consistía en que cada integrante midiera una tapa de refresco con una regla, y en sacar los tipos de errores; después lo haríamos con un Vernier… ¡Bering!
Al pasar 50 minutos (en los cuales todos se dieron cuenta que podían platicar libremente, gracias al poco control del profesor hacia el grupo) el maestro volvió a hablar.
-Jove...jov… ¡silencio!, buen ya, jóvenes vengan por un vernier y…si, bueno, hagan la práctica ¿ya está?
No tenía idea de cómo se usaba esa cosa…metálica…rara, y al parecer no era el único, pues un murmullo de confusión invadió el salón hasta que una muchacha, al parecer de la primer mesa, habló.
-¡Profesor! No sabemos usarlo- tuvo que gritar un poco para hacerse oír entre el bullicio.
-Ok, bueno les enseñare, pongan atención, ¿ya? Para usar correctamente un Vernier…
¡Me dormía con su voz! Que flojera. No escuche lo que decía, me dedique a hacer dibujitos en el manual, hasta que se hizo un completo silencio, pensé que ya era hora de irnos o algo así, levante la vista y todos miraban a la chica que nos había delatado de no saber usar el..Como sea que se llame; ella lucia segura.
-Su compañera nos va a ayudar a hacer una demostración de los tipos de errores, mide esta hoja, bueno, ya- espero en lo que la muchacha obedecía, yo me preguntaba cuándo demonios pasamos a ese tema.- bueno, ahora mira la medición que hiciste desde tu derecha e izquierda y…
Volví a dejar de prestarle atención, suspire por tercera vez en la mañana, que aburrido, me dedique a observar a la chica cuyo nombre desconocía. Unos minutos después volvió a su asiento y el profesor nos indico que continuáramos… ¡Miérda!
La chica de ojos castaños y los demás, trabajaban mientras yo contemplaba a mis compañeros, unos se apuraban a la práctica, otros platicaban; la chica que pasó a hacer la demostración de los errores (que se me hacía...rara...como si la hubiera visto en la… ¿tele? ¡Nah! La flojera me hace alucinar) se levanto a preguntar una duda, yo seguía muerto de aburrimiento.
40 minutos después, que a mí se me hicieron 60, nos detuvimos y por última vez el maestro habló:
-Bueno, ya hicieron la práctica y…este…ya se pueden ir, no se les olvide traer bata a partir de la siguiente clase.
Me levante volando de ese incomodo banco y Salí disparado hacia la puerta, en un pasillo me encontré a Mikey.
-¡Hola! ¿Cómo te ha ido?- le pregunte, lo veía algo… ¿rojo?
-ee…bieeenn...si,- volteo hacia atrás- me tengo que ir Gee, nos vemos.
Me quede anonadado, miré hacia donde lo había hecho él y vi una chica… ¡oh! Me encontré con Ray, para mi suerte, y nos fuimos juntos a biología.
Me senté con mi amigo, al lado se acomodo un chico que venía un tanto apenado, ¡lo sabia! ¡A él le quedaba bien el uniforme, igual que a la muchacha de física! Y a mí no.
Cuando los demás notaron la presencia de éste chico soltaron risitas; no comprendí.
La siguiente hora paso rápido, pues no tenía idea de que hablaba la profesora, solo sé que se llamaba Josefina, me la pase mirando a mis compañeros…de nuevo. Todos parecían aburridos.
L a niña de física sonrió de una manera que iluminaba su rostro, y me miro, de hecho todos lo hacían.
-¿Señor? ¿Me escucha?
El niño de mi lado, al que le quedaba bien el uniforme, me dio un codazo.
-Ah, emm... ¿qué?- fue lo único que pude decir
-Veo que anda perdido.
Todos se rieron, al parecer, yo era el chiste ¬¬.
-Bueno, ya no soy el único. Me hace sentir mejor que se hayan burlado de ti también, no estoy acostumbrado a que la gente se mofe de mí.
Era, de nuevo, el chico que me había dado un codazo, quien me hablaba
-¬¬ ¿qué?
-Jaja, nada; soy el niño que se equivoco de grupo, me llamo Frank.
-Gerard-me presente- te recuerdo- sonreí.
-No te preocupes, esta clase si la tengo con ustedes- aseguró
La maestra nos indico que nos podíamos ir, camine junto a Ray, iba a hablarle a Frank pero se dirigió a la chica rubia ¡Valla! Qué manera de socializar me dirigía a economía cuando…
-¡Auch!- de nuevo alguien tropezó conmigo ¿por qué yo?
-Maldición, ay perdón- alcance a escuchar, luego quien me había golpeado me vio a la cara- Soy Matt.
-Gerard- ¿cuántas veces tenía que pasar esto?
-Mucho gusto, y lo lamento- dijo esto y se fue haciendo como si tocara un tambor invisible.
Chapter II: losing the fight
Fui hacia mi clase de ciencias, la profesora rara vez iba, y cuando lo hacía definitivamente no daba clases, asi que me puse los audífonos mientras trataba de olvidar el hecho de que hoy, media escuela se había tropezado conmigo ¿o yo con ellos?
A pesar de que iba retrasado casi no había alumnos cuando llegue, usualmente hay 3 personas que se quedan sin lugar por falta de bancas, aquí sobraba espacio.
Durante la clase la profesora no hizo más que preguntarnos era para nosotros cada uno de los conceptos que debíamos ver ese día, en el camino solo pensaba en Frank, pues también se paso las dos horas con los audífonos puestos, me entro curiosidad sobre la clase de música que le gustaría.
¡Damn it! ¡Qué sueño!
Todos nos amontonamos en la puerta para alcanzar lugar y no tener que ir a buscar una silla y sentarnos en frente.
La profesora, entre el enorme conjunto de llaves que llevaba, escogió una pequeña y plateada, no pudo abrir la puerta; pasaron varios chicos a intentarlo y nadie podía [debiluchos haha]; yo solo estaba cerca de la puerta riéndome de las expresiones faciales que hacían al forzar la llave. Por último llego Frank, y la logró abrir, ¬¬ ¡a parte de todo tenía que ser fuerte! Más ridículo para mí y mi estúpido uniforme. Nos metimos en bola al salón [estilo el metro a las 6 am jeje] y cuando por fin logre sentarme con Ray y saque mis cosas noté que él estaba a mi lado ¡Perfecto!
Nos pidieron que formáramos equipos, para escribir una historia que luego debíamos traducir, obvio Frank se fue con las estúpidas niñitas que lo llamaban a gritos, Ray y yo nos quedamos solo. Como yo era malo para el francés, bueno, no tenía una gramática muy correcta, yo escribiría la historia y el haría la traducción.
Puse música, comencé a mirar a mí alrededor, para inspirarme. Mis ojos se toparon con Frankie…una vez más lo observe, era tan….Frank, todo lo contrario a mí, parecía que cada gesto que hacia fuese calculado para encajar perfectamente con su personalidad encantadora, sí, cada movimiento…estúpido niñito ¿Por qué se fue con esas niñas idiotas?
Antes de que pudiera seguir con mis insultos hacia esas…personas, llegaron al salón unos alumnos de último año a presentar una clase de proyecto ecológico, que se llevo toda la clase. ¡Genial! Tenía, más tiempo para pensar en la historia.
En cuanto termino la clase Salí disparado del salón. ¡Qué día!
Nada me preparo para lo que me esperaba en casa…
-¡Gee! Qué bueno que ya llegaste, haremos una venta de garaje con las cosas viejas del sótano, tu y Mikey se quedaran con las ganancias pero…tienes que estar afuera esperando a que alguien te venga a comprar.
¡Crap!
Con toda la pereza del mundo me senté en un banco, tenía toda la tarde por delante ¿qué posibilidades había que alguien pasara y compara esto?
¡Puaj!
Poca gente pasaba por aquí, me miraban de reojo ¡Come on! Son solo 2 dólares. La tarde prometía avanzar lo más lento posible, y se me congelaba el trasero [lol]
¡Estúpida gente tacaña! Ya hasta había anochecido
Pasaba el tiempo y la gente de vez en cuando preguntaba precios, (a pesar de que había letreros) hasta que…
-¡Oh my freaking…..!
Creí haber visto una sombra que me miraba detrás de los arbustos de mi vecina de en frente.
¡Fuck! Alucinaba del frío
-¿Cuánto por esta bolsa?-me pregunto con demasiada curiosidad una Sra. que se me hacia familiar. Era tan solo un viejo bolso floreado de Donna.
- Un dólar con 25.
- De acuerdo ¡Qué más da! Toma…
-¡Gracias!-conteste emocionado.
Me puse a pensar…divagar en realidad, la Sra. del bolso floreado se me hacia conocida, ¿por qué? …. ¡Oh! ¡La tarea!
Entre como loco a la casa (más por tener un pretexto para ir a un lugar caliente…) saque unos cuantos cuadernos y me propuse escribir…
Dos horas más tarde salió mi mamá, y yo no había avanzado nada, ni de tarea, ni de venta.
-¿No tienes hambre?
-Si, mucha- no me había dado cuenta de que me moría x comer algo.
-Vamos, entra.
Mientras cenaba me empecé a sentir mal….la venta había sido un fracaso total.
Me fui a dormir, tuve unos sueños intranquilos donde me veía rodeado de helechos de donde salía una Sra. Con un bolso floreado.
Me desperté de un brinco, sin pensarlo me vestí, y evite mirarme al espejo, el torturarme con mi apariencia no iba a ayudar en nada.
Vi el reloj, era tarde, Salí corriendo.
En cuanto llegue a la escuela me di cuenta de que no tenía idea de donde iba…me encontré a Ray y lo seguí sin que se diera cuenta. Mientras esperábamos a la profesora una chica de cabello negro iba saludando a todo el grupo, me puse un poco nervioso conforme me tocaba a mí.
Al fin llego y me saludo con un dulce beso en la mejilla y murmuro su nombre, no lo entendí.
-Soy Gerard.
-Lo sé- dijo sonriendo y se alejo.
Unos minutos más tarde me encontraba en biología celular (de nuevo) y m mente divagaba hacia el reciente y tan común salido, al menos para los demás, ¿Por qué seguía pensando en ello? Quizá prefería que mi mente se hundiera en el tacto con su piel suave, la manera en lo bien que eso me hacía sentir…a que en mi tarea que no hice.
Fuck. ¿En qué estoy pensando? ¡Qué patético soy! Aunque es preferible pensar en ello que en las propiedades fisicoquímicas del agua, es más fácil, me llena más, ¿para qué prestar atención en los enlaces covalentes cuando puede hacerlo en otra clase de enlace…? ¡Basta!
¿Qué tal que…somos compatibles? ¿Y si…? ¡No! Ta solo es curiosidad, estúpida curiosidad metida en mi de por si perturbada mente; y en mi necesidad de una muestra de afecto físico, un abrazo, sentir que en cualquier momento habrá un hombro que recopile mis lagrimas. ¡Shit! ¿Qué diría el gran Frank si me escuchara? ¡Oh valla! Más confusión, Frank, ¿es normal que piense que es tan fucking´….atractivo? No. Me duele tan solo de pensar en la palabra…atractivo…no soy… ¡crap!, pero él, es tan divertido, popular, alegre, y yo…bueno soy un ser patético obsesionado x un saludo. Imbécil
¿Por qué no puedo pensar en ellos un rato? Es algo…placenteramente dolores, si, esa es la definición, recordar su mirada, sus expresiones faciales, su deliciosa manera de hablar y caminar…de ambos.
-¡Auch!-recibí un codazo
-Puentes de hidrogeno- me susurro la niña que me había saludado.
-Ahh…hmmm….puentes de hi—hidrogeno- balbucee sin tener idea de que estaba hablando.
-Está bien Sr Way- espeto la profesora- ahora todos vamos a sales minerales en la página 41. ¿Quién quiere leer?
Blah, ya lo leería después…la verdad no.
-“que tienen un ion positivo que no es hidrogeno…”
Reconocí la voz de Frank, a veces hablaba con un tono bobo, si lo admito, pero amaba ese tono, ok, amar es exagerado, me agrada ese tono. ¡Soy tan patético! ¿Cómo puedo disfrutar de un tono de voz tan estúpido? Además él ni siquiera me dirige la palabra, no hay manera de que seamos compatibles, el piensa que todas las chicas son iguales y lo adoran (en lo segundo tiene razón), qué es fantástico y solo le preocupa como luce (aunque no debería…) piensa en sus amigos y en fiestas, cuando yo odio eso. ¿Cómo podíamos estar juntos? Fuck, dicho de esa manera suena…raro. FUCK. No dejare que mi mente siga pensando en eso. Aunque…oh, tengo que poner atención a la clase…ok, no es para tanto.
Medio minuto paso y…
¡Mierda! Es que...es obvio, prefiero mirar hacia la izquierda para toparme a Frank (quien por cierto estaba haciendo caras, que bobo) [haha ¿imaginan a Frankie haciendo gestos?]…..
¡Auch! Estas sillas son tremendamente incomodas. ¡Me quedare plano! ¿Qué los demás no sienten? ¿Cómo le hace Frank para tener un…? OMFG, pensé en Frank y su buen tr…ohhh esto ya es demasiado.
¿Ya acabo? Wow, que rápido se va el tiempo cuando piensas en… ¡Aaaaa! Mejor me largo de este salón.
Mientras iba por el pasillo me encontré con la misma chica que me miro ayer en bilogía, la del cabello negro, la que me dio la respuesta y... ¡OH! con la que me tropecé el primer día y…bueno la del saludo.
No sabía su nombre, y no se lo podía preguntar, pues sería descortés puesto que ya me lo había dicho solo que no lo escuche bien…rayos.
-Hmmm…oye- la alcance
- Ah, hola; de nuevo
-Gracias por lo de…los puentes.- Oh brillante, ¿Qué no se me ocurre nada más estúpido que decir?
-¿Cómo?- me miro confundida
. Si, puentes de hidrogeno…el codazo y…- Ok, si podía, y lo dije.
-Ah, la respuesta, si claro, no hay problema.
No supe que decir, ¿de qué debería de hablar?
-Bueno, nos vemos- dijo ella tras un minuto
-Adiós
Desde lejos una niña la llamaba.
-¡Eh! Lindsay ven aquí, se nos hace tarde
¡Fantástico! Ahora sabia su nombre